jueves, 16 de febrero de 2012

Mejor es ocuparse que pre-ocuparse


Hoy en día, ¿quién no tiene cosas de las qué preocuparse? Todos tenemos responsabilidades: facturas que pagar, empleos que mantener, familia que llevar adelante y esto pesa en nosotros y nos preocupa.


Pero, hay que cambiar un verbo por otro: Pre-ocuparse, por Ocuparse.


Si bien, lo analizamos:
•    Pre-ocuparse, es ocuparse previamente, anticipando el futuro o arrepintiéndonos del pasado y sus posibles consecuencias, pero sólo mentalmente y con expectativas negativas. Sin embargo,
•    Ocuparse, se centra en el presente, en lo qué puedo hacer ahora por mejorar mi situación o resolver un problema. Ocuparse es acción, concentración y resolución.


Winston Churchill, cuando le preguntaron si no estaba preocupado por tantas responsabilidades, contestó: “Estoy muy ocupado, no tengo tiempo para preocuparme”.


Con la preocupación no se cambia nada, pero si ponemos nuestra confianza en manos de Dios, él pone su paz en nuestro corazón.




"Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán." 
(Mateo 6:34)

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